Cada negocio que busca "cuánto cuesta una página web" se encuentra con respuestas que van de los 5€/mes a los 10.000€ de golpe. Ninguna de las dos cifras es mentira: depende de quién hace el trabajo, qué incluye y quién se encarga del mantenimiento después. Esta guía compara las cuatro opciones reales que existen en 2026, con cifras orientativas y sin vender humo.

4
formas distintas de conseguir una página web en 2026, con estructuras de coste muy diferentes: constructor DIY, freelance, agencia y suscripción todo incluido.

Opción 1: Hazlo tú mismo con un constructor web

Herramientas como Wix, Squarespace o Shopify (para tienda online) te dejan montar una web arrastrando bloques, sin tocar código. Es la opción más barata en apariencia.

Coste aproximado: entre 10€ y 30€/mes según el plan y si necesitas tienda online, dominio propio o quitar la publicidad de la plataforma.

Qué incluye: plantillas prediseñadas, hosting del propio constructor, editor visual y algo de soporte técnico genérico.

Lo que no incluye: tu tiempo. Vas a dedicar horas —a veces decenas de horas— a aprender la herramienta, escribir los textos, elegir fotos, ajustar el diseño en móvil y entender lo básico de SEO. Si no tienes ese tiempo o esa paciencia, el "ahorro" desaparece rápido.

Tiene sentido si: te gusta el diseño, dispones de tiempo real cada semana y tu negocio necesita una web muy simple sin crecer mucho.

Opción 2: Contratar a un freelance

Un diseñador o desarrollador freelance te construye la web a medida y normalmente te entrega el proyecto terminado.

Coste aproximado: entre 600€ y 1.500€ de pago único para una web de negocio local con varias páginas (inicio, servicios, contacto), según la experiencia del freelance y la complejidad.

Qué incluye: diseño personalizado, código a tu medida y, normalmente, una sesión de formación básica para que edites contenido tú mismo.

Lo que no suele incluir: mantenimiento continuo, hosting (lo pagas aparte), actualizaciones de seguridad, ni SEO más allá de lo básico. Si el freelance deja de estar disponible o cambia de proyecto, quedas sin soporte técnico.

Tiene sentido si: tienes un presupuesto inicial claro, necesitas algo a medida puntual y cuentas con alguien (tú u otro proveedor) para el mantenimiento posterior.

Opción 3: Contratar una agencia

Las agencias de diseño web ofrecen un servicio más completo: estrategia, diseño, desarrollo y, en algunos casos, gestión de contenidos.

Coste aproximado: entre 1.500€ y 4.000€ o más, dependiendo del número de páginas, la complejidad y si incluye fotografía profesional, copywriting o integración con otros sistemas.

Qué incluye: proceso de diseño más cuidado, equipo con roles distintos (diseño, desarrollo, SEO), a veces estrategia de marca.

Lo que no suele incluir en el precio inicial: el mantenimiento posterior casi siempre se factura aparte, por mes o por horas. Y si la web queda "parada" sin actualizaciones ni SEO continuo, con el tiempo pierde posiciones en Google igual que cualquier otra.

Tiene sentido si: tu proyecto es grande, necesitas trabajo de marca completo y tienes presupuesto para pagar tanto la creación como el mantenimiento por separado.

Opción 4: Modelo por suscripción (el enfoque de VEKSAI)

Es un modelo distinto a los tres anteriores: en vez de cobrar por la creación y dejar el mantenimiento a tu cargo, se cobra 0€ por crear la web y una cuota mensual que incluye todo lo que la mantiene funcionando y visible en el tiempo.

Coste aproximado en VEKSAI: creación 0€ (sin coste de puesta en marcha estándar) y cuota desde 79€/mes + IVA con pago anual (plan Pro 149€/mes), que incluye hosting gestionado, dominio .com (gratis el primer año si es tu primera web), SSL, actualizaciones, cambios razonables de contenido, SEO continuo, email profesional y un asistente digital con chatbot con IA.

Qué incluye: todo lo anterior en una sola cuota, sin facturas sueltas de hosting, dominio o mantenimiento. La web se sigue tocando mes a mes en vez de quedar "congelada" el día que se entrega.

Lo que hay que tener claro: es un compromiso mensual, no un pago único. Las condiciones —incluida la propiedad de la web a los 24 meses de plan pagado, con entrega en .zip sin coste— están publicadas de forma completa en /condiciones. Extras como migraciones complejas, canales externos del asistente o tiendas grandes se presupuestan aparte del plan.

Tiene sentido si: quieres una web profesional sin desembolso inicial, no quieres gestionar hosting ni actualizaciones tú mismo, y prefieres un coste mensual predecible en vez de un proyecto cerrado que luego queda abandonado.

Comparativa rápida

OpciónCoste inicialCoste mensualQuién hace el trabajo
Constructor DIY0€10€–30€/mesTú (diseño, textos, SEO, mantenimiento)
Freelance600€–1.500€Hosting aparte (~5€–15€/mes)El freelance crea; tú mantienes después
Agencia1.500€–4.000€+Mantenimiento aparte (variable)La agencia crea; mantenimiento se contrata aparte
Suscripción (VEKSAI)0€Desde 79€/mes + IVA (anual)VEKSAI crea y mantiene todo, mes a mes

Los costes ocultos que nadie menciona al principio

Cómo elegir sin arrepentirte

La pregunta que de verdad importa no es "¿cuál es la opción más barata?" sino "¿cuánto va a costarme esta web en los próximos 24 meses, contando mi tiempo y el mantenimiento?". Un constructor DIY de 15€/mes puede salir más caro que una suscripción todo incluido si le dedicas 5 horas al mes que podrías facturar a tus clientes. Y una agencia de 3.000€ puede salir barata si el proyecto es grande y necesitas ese nivel de trabajo de marca.

En VEKSAI no pretendemos ser la única opción válida: para un proyecto muy simple, un constructor puede ser suficiente. Para un proyecto grande con necesidades de marca complejas, una agencia tiene sentido. Nuestro modelo está pensado para negocios locales que quieren una web profesional, sin desembolso inicial y sin tener que preocuparse del mantenimiento después.

¿Quieres ver qué te costaría en tu caso? Cuéntanos qué negocio tienes y te decimos con honestidad si nuestro modelo encaja o si te conviene más otra opción.