La mayoría de fichas están abandonadas: la última foto es de hace tres años y las reseñas se quedan sin contestar. Aquí alguien la lleva cada mes: categorías y datos en orden, publicaciones, preguntas contestadas y —lo que de verdad mueve la aguja— todas las reseñas respondidas, también las malas. Y una rejilla mensual que enseña en qué puntos de tu zona sales en el mapa y en cuáles desapareces.
«Trabajo impecable, pero llegaron una hora tarde y nadie avisó. Por eso no son cinco.»
«Tiene razón, Jordi, y el aviso es responsabilidad nuestra. Ese día se alargó una urgencia y no le llamamos. Ya avisamos por mensaje en cuanto un equipo se retrasa más de veinte minutos. Gracias por decirlo.»
La rejilla es lo que separa «mi ficha va bien» de saber dónde va bien. Casi siempre hay una zona entera donde no apareces y nadie lo había mirado.
Ejemplo de interfaz con datos inventados para ilustrar el servicio. No son datos de ningún cliente.
En fichas de Google se vende mucha magia: borrar reseñas, garantizar el mapa, inflar la nota. Nada de eso se hace aquí, y conviene que lo sepas antes de contratar.
Lo sabemos porque lo medimos: en un cliente real la ficha estaba sana y aun así perdía, y el hueco eran 0 de 20 reseñas respondidas frente a 17 de 20 del competidor que le ganaba. Responder no es cortesía: es la parte del trabajo que más se nota.
Categorías, servicios, horarios, zonas, fotos y descripción. Lo que Google mira antes de decidir si te enseña.
Publicaciones, preguntas contestadas y todas las reseñas respondidas, también las que escuecen.
Cada mes se mira desde varios puntos de tu zona en qué posición sales en el mapa, y dónde desapareces.
Sobre todo esas. Una reseña negativa bien contestada convence más que diez de cinco estrellas, porque enseña cómo tratas un problema. Las respuestas se escriben con tu versión de lo que pasó, nunca inventadas.
No, y desconfía de quien te diga que sí. Google solo retira reseñas que incumplen sus normas, y esa reclamación se puede presentar, pero no depende de nosotros ni tiene garantía. Lo que sí depende de nosotros es contestarla bien.
No. No prometemos posiciones ni plazos. Lo que se entrega es el trabajo mensual y la rejilla que enseña, sin adornos, dónde sales y dónde no.
Cada ficha es un servicio, pero la segunda del mismo negocio son 49 €/mes en lugar de 89 €, porque el trabajo de fondo ya está hecho.
Sí, con permiso de gestor sobre tu perfil de empresa. Tú sigues siendo el propietario y puedes retirarnos el acceso cuando quieras, sin perder nada.
Cuéntanos tu caso y te decimos, sin humo, si esto tiene sentido para ti y qué costaría exactamente.