Cada cita a la que no se presenta nadie es un hueco que ya no se puede rellenar. Esta puesta en marcha añade un recordatorio automático antes de la hora de la cita, con el aviso configurado a tu gusto, para que el cliente confirme, cambie o cancele con margen suficiente para ofrecer ese hueco a otra persona.
Con ese margen todavía da tiempo a ofrecérselo a quien esté en lista de espera. Sin el aviso, Javier no habría aparecido y el hueco se habría quedado vacío sin que nadie se enterara hasta las 11:30.
Ejemplo de interfaz con datos inventados para ilustrar el servicio. No son datos de ningún cliente.
Con la herramienta que ya uses para agendar.
Por ejemplo, 24 horas antes por email.
Sin que tengas que acordarte tú de nada.
Vista simplificada, sin datos reales, solo para que veas el estilo del resultado.
Depende de la herramienta que ya uses para agendar; lo revisamos en la llamada antes de confirmar la puesta en marcha.
El email va incluido. WhatsApp es un canal adicional presupuestado aparte, porque depende de las condiciones de esa plataforma.
Sí, se define contigo: 24 horas antes, 48 horas antes, o el margen que mejor te funcione.
No prometemos eliminarlos por completo: el recordatorio reduce los olvidos, pero no depende solo de la herramienta.
Cuéntanos tu caso y te decimos, sin humo, si esto tiene sentido para ti y qué costaría exactamente.