Muchos clientes no llaman para pedir presupuesto: solo quieren saber si están en el rango de precio que buscan. Esta puesta en marcha añade a tu web un formulario corto (tipo de trabajo, tamaño, urgencia) que devuelve un rango orientativo al momento, calculado con las reglas y tarifas que tú nos das. El asistente no inventa precios: solo aplica lo que configuramos juntos.
El importe que aparece aquí sale de tus tarifas y de tus reglas, no de una estimación nuestra. Por eso en esta maqueta enseñamos el tramo y no una cifra: inventarte un precio sería justo lo que la calculadora está para evitar.
Aviso que ve el visitante, con estas palabras o las que tú prefieras: es una orientación, no un presupuesto cerrado. El precio definitivo lo confirmas tú después de ver el trabajo.
Llamas sabiendo ya de qué obra habla y con qué expectativa de precio se ha quedado. Y dejas de dar presupuestos por teléfono a quien nunca iba a encajar en tu rango.
Ejemplo de interfaz con datos inventados para ilustrar el servicio. No son datos de ningún cliente.
Tarifas, rangos y qué variables cambian el presupuesto.
Con tus preguntas y tu diseño, listo en 4 días.
Y a ti te llega el lead con los datos para cerrar el presupuesto definitivo.
Vista simplificada, sin datos reales, solo para que veas el estilo del resultado.
No. Es un rango orientativo para que el cliente sepa si encaja en tu presupuesto; el precio cerrado lo confirmas tú después.
No. Solo usa las reglas y precios que le facilitas; si un caso no encaja en ellas, deriva a contacto directo en vez de inventar una cifra.
Sí, se actualizan cuando lo necesites dentro del mantenimiento de tu plan.
Funciona mejor cuando el precio depende de variables claras (tamaño, urgencia, tipo de trabajo). Si tu tarifa es totalmente a medida caso por caso, lo hablamos primero en la llamada.
Cuéntanos tu caso y te decimos, sin humo, si esto tiene sentido para ti y qué costaría exactamente.